En Bolivia se realizó este jueves por vez primera vez la irradiación de hemocomponentes sanguíneos, una técnica en sangre con el objetivo de eliminar elementos nocivos y reducir riesgos para pacientes con, por ejemplo, leucemia o que requieran trasplantes de órganos, informó el presidente Luis Arce.
Esta técnica se empezó a realizar en las instalaciones de la Agencia Boliviana de Energía Nuclear (ABEN).
“Con esta innovadora técnica, que se realizará antes de que las mismas sean transferidas a los pacientes, mejoraremos la seguridad en las transfusiones en todo el país, reduciendo riesgos graves”, explicó.
De acuerdo con información de la ABEN, la irradiación gamma de hemocomponentes sanguíneos es de vital importancia por varias razones, principalmente relacionadas con la prevención de la enfermedad de injerto contra huésped (EICH) asociada a transfusión.
“La EICH es una complicación grave que puede ocurrir cuando los linfocitos T viables en la sangre transfundida atacan los tejidos del receptor. La irradiación gamma inactiva estos linfocitos T, impidiendo que proliferen y causen daño”, se explicó.
También ayudará, especialmente, a pacientes inmunodeprimidos, es decir, a personas con inmunodeficiencias congénitas o adquiridas como el VIH/SIDA, y a pacientes oncológicos que reciben quimioterapia o radioterapia, que debilitan el sistema inmunitario.
Además, es óptima para neonatos, especialmente prematuros y recién nacidos con bajo peso, cuyo sistema inmunitario es inmaduro, y para receptores de transfusiones de donantes familiares y a pacientes que reciben trasplantes de órganos o de células madres hematopoyéticas.
“Además, esta iniciativa optimizará la gestión de los bancos de sangre, asegurando su efectividad y promoviendo la calidad del sistema de salud. Así fortalecemos la confianza en los procesos de transfusión”, aseguró Arce en un post en sus cuentas en redes sociales.
Por lo tanto, la irradiación gamma es una medida de seguridad crucial para garantizar la inocuidad de los hemocomponentes de la sangre.
La Agencia Boliviana de Energía Nuclear, junto al Banco de Sangre de Referencia Departamental de La Paz – BSRDLP y el Instituto Nacional de Laboratorios en Salud (Inlasa) son las responsables de este proyecto.
Via: ABI